Cinco meses de advertencias y un expediente atorado
Ya hasta parece vacilada la amenaza de Sarah Carter, zarina antidrogas de Estados Unidos, de ir en contra los políticos que pactan o ayudan a los cárteles de la droga, sean mexicanos o estadunidenses. “Los buscaremos y los haremos rendir cuentas”, dijo en entrevista con Univisión.
La voz desafiante añadió: “Hablamos en serio y haremos exactamente lo que decimos… El presidente Trump ha sido claro: ante sospecha de colaboración o apoyo a los cárteles, Estados Unidos tiene derecho a revocar visas y tomar otras medidas para proteger a su población”.
La amenaza se ha repetido de forma constante en voz del propio presidente Trump, de Marco Rubio, de Terrance Cole, del fiscal Todd Blanche. La hemos visto también en documentos oficiales. El jefe de la Casa Blanca llegó incluso a decir que que si México no hace el trabajo, “lo haremos nosotros”.
¿Son palabras? El 29 de abril pasado, el gobierno de Estados Unidos solicitó la detención, con fines de extradición, del gobernador Rocha Moya y otros nueve funcionarios públicos de Sinaloa, entre ellos el senador Enrique Inzunza. Los acusan de pactar con Los Chapitos. El Departamento de Justicia de EU pasó de la amenaza a la acción judicial. Iban en serio, o eso parecía, pero, hasta ahora, nada. © 2026 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.