¿Y AHORA QUÉ CON SAN LUCAS?

Yamiri Rodriguez Madrid

La vuelta a Veracruz en un teclazo

El 24 de marzo de este año -hace 6 meses-, el presidente municipal de Coatepec, Nachito Luna, informaba “estaba revisando exhaustivamente” la documentación legal del fraccionamiento San Lucas, luego de que había circulado la versión de que la obra se llevaba a cabo sobre los restos de un antiguo centro ceremonial prehispánico en la zona de Campo Viejo. Incluso, en esa conferencia de prensa, se atrevió a señalar que el terreno del desarrollo no se encontraba dentro del polígono de monumentos históricos ni de la zona arqueológica delimitada por el programa de ordenamiento estatal y que los propietarios contaban con un campamento aprobado donde arqueólogos del Instituto supervisan las excavaciones para garantizar la protección de cualquier hallazgo y asegurar que se cumpla con la normativa federal vigente.
Pero luego, el 17 de junio las cosas cambiaron. El INAH emitió un comunicado en el que destacó el hallazgo de una escultura monolítica de 1.88 metros de altura; una plataforma cuyos flancos lucen piedras de forma circular y de un monolito que muestra a un personaje con rasgos mayoides, que probablemente, datan de hace 1,400 años y que “el salvamento se enmarca dentro de la investigación que el Centro INAH Veracruz ha desarrollado en la periferia del sitio arqueológico Campo Viejo (donde se ubica el fraccionamiento San Lucas) desde el año 2000, encaminado a la investigación, protección y preservación del patrimonio arqueológico, además de responder a la necesidad de trabajos más exhaustivos”.
Incluso, en el largo comunicado, destacaron que todos los recursos económicos, tecnológicos, de uso especializado, equipo profesional y herramientas, así como personal de apoyo, han sido proporcionados por parte de los propietarios del predio, “quienes se han interesado en los descubrimientos y su posterior difusión”. Pero los trabajos del fraccionamiento siguieron, con camiones de volteo incluidos que sacaron toneladas de tierra. Ni para una lona le alcanzó al INAH para “marcar” que ahí trabajaban.
Esto, con justa razón, provocó la movilización de activistas y algunos habitantes de Coatepec, lo que generó que apenas el 10 de septiembre la Secretaría de Protección Civil clausurara los dos accesos al fraccionamiento San Lucas, Lo raro es que hace unos días, un grupo como de 20 trabajadores, todos con casco y sus herramientas, iba saliendo del lugar, por un paso improvisado, casi frente al cuartel de policías y el desarrollador emitió un comunicado diciendo que harán todo lo necesario para que la autoridad estatal les levante la suspensión. El tono molesto, casi casi culpando a PC; desesperados.
Lamentable también que en un semestre el INAH no ha hecho absolutamente nada. Vaya usted a saber cuántas piezas arqueológicas fueron saqueadas o destruidas durante los trabajos. Quienes compraron uno de los terrenos que se vendían en los más de 5 mil metros cuadrados de “bosque natural preservado”, desde 638 mil pesos, hoy están en vilo si podrán construir o, en el mejor de los casos, les devuelven su dinero.
¿Y Nachito? Comiendo palomitas mientras la riqueza histórica del municipio se le escurre como agua entre las manos…