El Gobierno federal cede 36 hectáreas en el Mar de Cortés para una terminal privada de gas de Estados Unidos
La autorización ambiental del proyecto de Amigo LNG, inviable en el territorio estadounidense, enfrenta diversa controversias ante las opiniones contrarias recabadas por la Agencia de Seguridad Energía y Medio Ambiente.
El Gobierno federal cedió 36 hectáreas de superficie marítima en el Mar de Cortés a Amigo LNG, subsidiaria mexicana de la empresa texana Epcilon LNG, para la construcción y operación de una terminal especializada en el manejo de gas natural licuado.
La cesión quedó establecida en abril de 2025 mediante un contrato firmado por la Administración del Sistema Portuario Nacional Guaymas (Asipona) y Amigo LNG. El acuerdo contempla una superficie ubicada en Bahía Catalina, al sur de Guaymas, Sonora, para desarrollar la infraestructura destinada a recibir, procesar y transportar gas natural licuado.
El proyecto contempla una inversión anunciada de 6,800 millones de dólares, alrededor de 130,000 millones de pesos, y busca conectar el gas proveniente de Texas con mercados de Asia. El Gobierno federal y el Gobierno de Sonora han respaldado públicamente la iniciativa.
¿Qué se entregó a Amigo LNG?
El contrato establece una cesión parcial de derechos y obligaciones sobre 36 hectáreas de zona marítima para el uso, goce y aprovechamiento de esa superficie durante la construcción y operación de la terminal.