ANDRÉS MANUEL Y SU CASA DE ESPEJOS
Entre Periodistas
Andrés A. Solis*
En su libro “Amado líder”, Diego Fonseca hace una muy ilustrativa revisión de los populismos de izquierda y de derecha y de cómo son los “caudillos” quienes se asumen en los poseedores de la verdad absoluta.
Mesianismos que pueden colocar en la misma vitrina a personas que en apariencia son completamente opuestos, pero que en realidad son lo mismo, sólo con extremismos opuestos.
Dondald Trump no es diferente a Vladimir Putin, como Daniel Ortega es tan igual a Nayib Bukele o Recep Tayyip Erdogan con sus similitudes con Benjamin Netanyahu.
Y allí está Andrés Manuel López Obrador.
El primer presidente emanado de una semi izquierda que se fue descomponiendo a medida que su sexenio empezaba a concluir y eso pasó por ahí del 1 de diciembre de 2018.
Este 1 de octubre de 2026, Andrés Manuel quiso opacarle a la presidenta Claudia Sheinbaum su festejo por dos años en el poder y lo logró, fiel a su estilo invasivo y pendenciero.
Se mostró tal cuál es, sobre todo en su discurso ofensivo y virulento contra la prensa que nunca le ha gustado, porque no lo adula.
Por supuesto que hay periodistas y personajes de la “opinocracia” (que no son periodistas), que obedecen a los intereses de las empresas de medios para las cuáles trabajan o colaboran.
Ese sector de la prensa ha sido hipócrita porque –como bien decía el ex presidente- antes callaban ante ofensivos casos de corrupción, porque se beneficiaban de esas perversas relaciones con el poder.
Pero el tabasqueño, como siempre, generaliza y, como siempre, sólo gritonea y no presenta evidencias de sus dichos. Hace lo que tanto critica.
Ahora habla de “neofascistas” y de nuevo muestra el pecho para victimizarse.
Pero sabemos que eso es lo que quiere, porque sólo le habla a quienes le creen, pero cuando habla de libertades y democracia, olvida referirse a todas las acciones que desde el poder impulsó para acotar esas libertades, para atentar cont5ra la democracia y que a la postre lo colocan en la vitrina de los autoritarios, que en la actualidad son muchos en el mundo.
Lo grave es que esa descalificación permanente contra medios y periodistas sólo ha servido para perpetuar la escalada de violencia que padecemos desde hace un cuarto de siglo.
Como lo he dicho antes. No importan las evidencias y pruebas sobre las incongruencias del ex presidente, su feligresía seguirá creyéndole, porque está instalada en esa post verdad que es su zona de confort.
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*Periodista, autor del “Manual de Autoprotección para Periodistas” y de la “Guía de buenas prácticas para la cobertura informativa sobre violencia”. Integrante del Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación. Conduce el programa “Expedientes MN”, que se transmite los viernes a las 18:10 hrs., por la cadena de Meganoticias.