Subsidiar precios es 6 veces más caro que los apoyos directos
Según el FMI, este tipo de ayuda puede requerir entre 14 y 22 veces más recursos fiscales que las transferencias focalizadas.
Por: Yolanda Morales.
Cuando los gobiernos subsidian al consumidor para amortiguar el impacto de un choque de precios, pueden gastar entre tres y seis veces más que cuando utilizan transferencias focalizadas para apoyar a los hogares de menos ingresos, advirtieron economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En uno de los capítulos analíticos del World Economic Outlook, explicaron que las transferencias temporales dirigidas a las familias más vulnerables son la forma más eficiente de responder a las crisis del costo de vida, porque permiten concentrar los recursos públicos en quienes realmente necesitan apoyo.
Al interior del capítulo titulado “Navigating a shock prone world: lessons from costo of living crisis”, los economistas analizaron las respuestas de 76 países ante episodios de fuertes aumentos en los precios de bienes básicos, principalmente alimentos y energía.
Los economistas del Fondo encontraron que los gobiernos suelen recurrir a medidas para contener los precios, como subsidios al consumidor y a productores, reducciones de impuestos o aranceles y controles de precios. Sin embargo, advierten que estas medidas pueden tener un costo fiscal elevado y que una parte importante de los recursos no necesariamente llega a los hogares más vulnerables.
Los economistas del FMI advierten que las crisis del costo de vida podrían repetirse con mayor frecuencia en un mundo más expuesto a choques de oferta, derivados de conflictos geopolíticos, disrupciones en las cadenas de suministro y fenómenos climáticos.
De acuerdo con lo descrito en dicho capítulo, el costo es todavía mayor cuando se subsidia a los productores.
Según el FMI, este tipo de apoyo puede requerir entre 14 y 22 veces más recursos fiscales que las transferencias focalizadas para ofrecer un nivel equivalente de protección a los hogares de menores ingresos.
El capítulo ofrece además un ejemplo relacionado directamente con los energéticos: durante la crisis energética europea de 2022-2023, por cada euro destinado a contener los precios de la electricidad, el gas natural y la gasolina, menos de 20 centavos llegaron a 20% más pobre de los hogares.
Prepararse ante escaladas de precios
Ante futuras crisis de inflación, el organismo recomienda priorizar transferencias temporales y focalizadas, apoyándose en los sistemas de protección social existentes.
Los expertos del FMI advirtieron que los repuntes en precios de alimentos y energía pueden volverse más habituales y sus efectos más duraderos después del choque inicial.
Agregaron que este tipo de crisis elevan las expectativas de inflación durante más tiempo, agravan la pobreza y amenazan la estabilidad económica.
En el documento subrayaron que los hogares de menos recursos gastan una proporción mayor de su ingreso en alimentos y energía, por ello sufren una inflación mayor.