¿Quién manda aquí?
El Baldón // José Miguel Cobián
No, no me refiero a quién manda en palacio nacional, si el grupo de Claudia, el grupo de la barredora de Tabasco, o cualquier otro grupo. Esos se reparten el botín para seguir saqueando al país. Y no son los que verdaderamente mandan.
Si me preguntas si me refiero a AMLO, te diría que parcialmente sí. Llevan desde inicio del sexenio tratando de intimidar a la presidenta, con la revocación de mandato. AMLO le ha prometido que si no lo defiende a él y a sus hijos hoy presuntos criminales, ella dejará el poder en el tercer año de gobierno. Ella todos los días seguramente hará mediciones para saber si Andrés puede o no cumplir su amenaza.
Claudia sabe que los nexos de AMLO y su equipo con el crimen organizado le pueden descomponer el país en dos minutos. Ya lo vimos con la violencia desatada cuando algún gran jefe ha sido detenido o abatido por las fuerzas del orden al mando de los norteamericanos.
Claudia sabe que también debe de proteger a los altos mandos militares de la justicia americana. Desde que detuvieron a Cienfuegos en los Ángeles, y él gritó que trabajaba para CIA, la presidenta está consciente de que aunque se estén enriqueciendo con todo lo que administran, hubo un acuerdo tácito entre la defensa y marina con el comando norte de Estados Unidos. Los militares mexicanos son intocables siempre y cuando obedezcan las instrucciones de ese mismo comando. Por ello, se acabó el programa de abrazos no balazos en contra de algunos grupos del crimen organizado en México.
Y Claudia sabe que los militares pueden realizar un golpe de estado si el comando norte lo considera necesario. Sobre todo si la inestabilidad social se considera mínima. Y sabe también que hay escenarios de juegos de guerra, en los cuáles se ha analizado exhaustivamente las consecuencias sociales y la forma de controlar cualquier protesta en un mínimo de tiempo.
Claudia les ha pedido a los empresarios una y otra vez que eleven el porcentaje de inversión en México. Siempre le han respondido que sí, pero no meten un solo peso. El chantaje del poder económico nacional también es fuerte. Mientras que algunos como Carlos Slim son favorecidos con todo tipo de contratos, en tanto cumpla sus compromisos con sus socios en el gobierno, hay otro sector de empresarios que no están coludidos con el gobierno y que ven con muy malos ojos todas las políticas económicas que ha llevado a cabo la 4T, que desalientan la inversión y el crecimiento del país. A esos, no los convence con nada.
Y luego vienen los verdaderos graves problemas que pueden poner a Claudia de rodillas. Recuerdo que en el segundo año de AMLO yo escribí un artículo explicando la dependencia energética del país para con Estados Unidos. En redes chairas se rieron y elaboraron elegantes maromas para desvirtuar lo dicho. Hoy queda claro que tenía yo razón.
En lugar de invertir en comprar las plantas que producían electricidad para México propiedad de Iberdrola, debíamos invertir en espacios de almacenamiento de gas e hidrocarburos, para generar una reserva estratégica. Además debíamos invertir en redes de transmisión para el sureste del país.
Hoy la vida me da la razón, seis años después. Los constantes apagones en Yucatán y Quintana Roo se deben a falta de líneas de transmisión. La estupidez de AMLO para llevar dinero a su bolsa y la de Manuel Bartlett le está costando a México. Ya salió el flamante titular de Cenagas, Cuitláhuac García, experto en energía, a explicar que México tiene reservas de gas natural para tres días de consumo. Y lo mismo sucede con el diésel. Mismo que no producimos en cantidad suficiente para satisfacer el consumo interno, y por ello deberíamos tener una reserva estratégica de dos meses de consumo cuando menos.
Así, en lugar de estar presumiendo de soberanía, mientras dependemos del 40% del diésel y del 60% del gas que consumimos de Estados Unidos, podríamos haber prevenido cualquier crisis de oferta. Pero eso no deja las utilidades que dejaron los proyectos fracasados, como el tren maya, la refinería de dos bocas (que pierde dinero por cada barril refinado), el tren interoceánico o el aeropuerto Felipe Ángeles. En lugar de tirar dinero en esos proyectos, pudimos reconvertir el uso del gas que hoy se quema, aproximadamente el 20% del consumo nacional. Pero para Amlo no era negocio, siempre es mejor comprar gas en el extranjero que aprovechar el que hay en México y que se quema al aire libre. Hoy proponen lo mismo, utilizarlo. Sólo que eso lleva años, y la amenaza de Trump es inmediata, reducir exportaciones de gas natural y diésel a México.
Dicho lo anterior, podemos considerar que el que la presidenta no reciba en Palacio Nacional al embajador americano, y que siga con su retórica anti norteamericana, no ha gustado mucho a nuestro principal socio comercial, y principal proveedor de maíz, de gas natural y de diésel. Con lo que la respuesta es rápida: ´´Claudia te pongo a temblar con el sólo anuncio¨
Es indudable el poder que tiene Estados Unidos para poner a temblar al gobierno de México. No necesitan invadir, con reducir sus exportaciones de gas, de diésel y de granos, generarían un malestar social que es capaz de tumbar a cualquier gobierno. Por ello Ramirez Cuevas, el Gobbels de la 4T, se ha dedicado a inculcar en el pueblo bueno, la idea de intervención extranjera desde el norte, al mismo tiempo que oculta los campos de entrenamiento que los Iraníes tienen en Chiapas, o toda la intervención ideológica de asesores cubanos en los estratos más ignorantes y vulnerables de la población mexicana, o la intensa actividad de espionaje y propaganda de la embajada rusa y china en nuestro país. Para el gobierno, esas violaciones de nuestra soberanía no son importantes y se hacen de la vista gorda.
Dicho todo lo anterior. ¿Crees que alguien manda en México?