Cuauhtémoc Cárdenas y el origen del PRD: así desafió al PRI
Cuauhtémoc Cárdenas encabezó la ruptura con el PRI, compitió por la Presidencia en 1988 y fue pieza clave en la fundación del PRD en 1989.
La ruptura de Cuauhtémoc Cárdenas con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) cambió el rumbo de la izquierda mexicana.
Después de cuestionar la selección del candidato presidencial priista para las elecciones de 1988, el ingeniero encabezó una corriente disidente que terminó por impulsar la creación de una nueva fuerza política: el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
El proyecto surgió en medio de la inconformidad por el proceso electoral de 1988, en el que Cárdenas compitió por la Presidencia al frente del Frente Democrático Nacional (FDN). La elección, cuyo resultado oficial favoreció a Carlos Salinas de Gortari, estuvo marcada por denuncias de irregularidades y por una amplia movilización opositora.
La candidatura reunió a partidos, organizaciones sociales y distintas corrientes políticas que buscaban una alternativa al predominio del PRI. Tras los comicios, ese movimiento comenzó a organizarse para construir un partido capaz de mantener la participación política y electoral de la oposición.
La Corriente Democrática: el origen de la ruptura
El camino hacia la fundación del PRD comenzó dentro del propio PRI. En 1987, Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros dirigentes impulsaron la Corriente Democrática, que exigía mayor apertura en las decisiones internas y cuestionaba el método mediante el cual se elegía al candidato presidencial.
La designación de Carlos Salinas de Gortari como aspirante del PRI profundizó las diferencias. Al no prosperar sus demandas de democratización interna, Cárdenas y sus aliados se separaron del partido y buscaron construir una candidatura fuera de sus estructuras.
Así se abrió una nueva etapa para la oposición. Cárdenas fue postulado a la Presidencia en 1988 y logró reunir a distintas organizaciones alrededor del Frente Democrático Nacional.
1988: la candidatura que impulsó un nuevo partido
La elección presidencial de 1988 se convirtió en un momento decisivo para el movimiento encabezado por Cárdenas. Aunque el resultado oficial dio la victoria a Salinas de Gortari, las denuncias de irregularidades y la controversia por el cómputo electoral mantuvieron la inconformidad entre sus simpatizantes.
Después de la elección, Cárdenas llamó a transformar la movilización en una organización política permanente. La intención era mantener la participación de quienes habían apoyado su candidatura y construir una alternativa capaz de competir en futuros procesos electorales.
La propuesta encontró respaldo entre antiguos militantes del PRI, fuerzas de izquierda, organizaciones sociales y sectores ciudadanos que buscaban una mayor competencia política.
5 de mayo de 1989: nace el PRD
El 5 de mayo de 1989 se constituyó formalmente el Partido de la Revolución Democrática. La nueva organización reunió a integrantes de la Corriente Democrática, partidos de izquierda y agrupaciones que habían participado en el Frente Democrático Nacional.
Cuauhtémoc Cárdenas se convirtió en su principal referente y fue elegido presidente del partido durante su primer Congreso Nacional, celebrado en 1990.
El PRD buscó consolidarse como una alternativa electoral al PRI y al Partido Acción Nacional (PAN), con una agenda que reunía demandas democráticas, sociales y económicas de diferentes sectores de la izquierda.
Cárdenas, el primer líder del PRD
Al frente del PRD, Cárdenas encabezó la consolidación de la nueva organización y mantuvo su presencia en la política nacional. En 1994 volvió a competir por la Presidencia como candidato perredista y, en 1997, fue elegido jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, convirtiéndose en el primero en ocupar ese cargo mediante voto popular.
Años después, su relación con el partido se deterioró. El 25 de noviembre de 2014 presentó su renuncia al PRD, organización que había ayudado a fundar, en medio de diferencias sobre su conducción y rumbo político.
La historia del PRD quedó ligada a la ruptura de Cárdenas con el PRI y a la movilización de 1988. Su creación representó un esfuerzo por reunir a distintas corrientes de izquierda en una organización electoral y abrió una nueva etapa en la competencia política mexicana.